- El Mecalia cayó por primera vez esta temporada este sábado en Telde, perdiendo el invicto y yéndose con mal sabor de boca al parón mundialista
- Tras una primera parte donde la renta local llegó a alcanzar los siete goles, el Guardés supo reaccionar a mediados de la segunda, con un parcial 0-5 que lo dejó muy cerca del empate
- Ania Ramos y Lorena Téllez, con cuatro goles cada una, lideraron el ataque, si bien fue fundamental el apoyo de ambas guardametas para intentar la remontada
El Guardés suma su primera derrota antes de irse al parón. Tras un partido con muchas dificultades en la pista del Rocasa Gran Canaria, las de Ana Seabra estuvieron a punto de llevarse el punto del empate este sábado en Telde, pero no lograron finalmente la remontada que habían tratado de iniciar a mediados de la segunda parte. Ania Ramos y Lorena Téllez, con cuatro goles cada una, fueron vitales para el parcial 0-5 que hizo soñar con las tablas en esos minutos finales, si bien gran parte del encuentro se jugó en las porterías. El equipo miñoto volverá a la actividad el próximo 17 de diciembre en Elda.
El encuentro comenzó con significativas dificultades para el Guardés, pues las locales ofrecieron una fuerte defensa desde los primeros momentos sobre la pista. Fue Lorena Téllez la encargada de abrir su marcador y comenzar a recuperar terreno frente a un Rocasa que ya había conseguido llegar a la red de Amandine Balzinc en dos ocasiones (2-1, min. 5). Rosane Serrano acertó poco después desde los siete metros, como viene siendo habitual, y empató la contienda (2-2, min. 8).
Trató de afinar entonces el Mecalia el ataque, a la vez que reforzaba su oposición defensiva. Pronto perdió el conjunto isleño la efímera ventaja inicial, pasando a acoger ahora un partido que amenazaba con ponérsele cuesta arriba (3-5, min. 12).
Pero un nuevo parcial 2-0 ahuyentaba la superioridad visitante y devolvía el partido a tablas en el ecuador de esta primera parte (5-5, min. 15). Las de Ana Seabra parecían desconectadas del juego, con varias pérdidas de balón poco características por su parte que el rival aprovechaba en cada ocasión. Eider Poles encadenó dos aciertos de penalti consecutivos y las anfitrionas recuperaron la renta, aunque Serrano tuvo la misma ocasión en la jugada siguiente (7-5, min. 20).
Debía enchufarse el Mecalia, que acumulaba un marcador algo bajo para aquellas alturas del cronómetro. Lulu Guerra frenaba muchas de sus ocasiones, con 5 paradas importantes ya hasta aquel momento que daban alas a las suyas para seguir creciendo. Ana Seabra solicitó el tiempo muerto para tratar de dar la vuelta a un encuentro que estaba comenzando a complicarse para las suyas (8-5, min. 21).
A la reanudación, aumentó el ritmo del encuentro por ambas partes. El duelo se convirtió en un tira y afloja en que, por el momento, demostraban mayor fuerza las canarias. El Guardés apretó los dientes y cambió de estrategia, con un ataque a siete que daba mejor resultado, pero que todavía no era suficiente para igualar a las locales, que se recuperaban con relativa facilidad al partir de una renta de tres goles ya significativa, y gracias a un juego ofensivo propio que tampoco dejaba nada que desear.
Poco había ya que hacer, y un parcial 5-4 cerró esta primera mitad, dejando al conjunto gallego con una desventaja de cuatro goles de cara a la segunda parte (13-9, min. 30). Tocaba reflexionar en los vestuarios para lograr apretar las tuercas que estaban todavía sueltas.
Y, de manera muy poco característica para el Guardés, sucedió más bien lo contrario. El Rocasa salió a la pista asestando un 3-0 que dejó con poca o nula capacidad de reacción a las locales, cuyo único gol llegó de nuevo desde la línea de siete metros de la mano de la joven Serrano (16-10, min. 32). Comenzaba a pintar mal la cosa para el equipo miñoto, para quien peligraba el invicto que había logrado mantener durante las diez jornadas previas.
Le costaba soberanamente desbloquear la defensa rival al Mecalia. Nada funcionaba para llegar hasta la red de Lulu Guerra, y en las pocas ocasiones en las que sí lo hacía, ella misma se ocupaba de frenar los intentos guardeses de puntuar. Pasaban los minutos y el bloqueo parecía afectar ahora a ambos cuadros, pues al menos el equipo gallego cerró filas en defensa y paralizó el aluvión canario en su puerta. Pero mientras el ataque no hiciese su labor, la situación se mantendría en su contra (18-12, min. 41).
Y hubo momentos de lucidez entre las filas gallegas, como un parcial 0-5 que podía prometer remontada, aprovechando que la defensa isleña rebajó la intensidad unos instantes (21-18, min. 51). A falta de nueve minutos para terminar, Carlos Herrera utilizó su derecho al tiempo muerto para recordar a las suyas la superioridad que habían demostrado los 50 anteriores, consciente de la capacidad guardesa para dar la vuelta a la situación en un abrir y cerrar de ojos.
A pesar del enésimo acierto de penalti de Eider Poles, la misión de las miñotas había comenzado. El Guardés se enchufó por completo al partido en estos minutos finales, mostrando una cara totalmente opuesta a la de los minutos anteriores y reaccionando con nota a la desventaja acumulada. Sabina Mínguez encadenó varias paradas fundamentales para complementar una defensa ahora férrea e impulsar un ataque también ahora concentradísimo y lograr un 1-3 que hacía soñar a las suyas con llevarse al menos un punto (22-21, min. 56). Pero Lulu Guerra seguía haciendo lo propio desde la puerta opuesta, y lo cierto es que, gracias a sus aportaciones y algún que otro acierto que seguía llegando, las canarias no perdieron el liderato en ningún momento.
Y aunque la técnica Seabra gastó su último tiempo muerto para planificar el minuto final, el tiempo apremiaba y no fue suficiente todo lo que lucharon las suyas. La guardameta canaria siguió estando cuando se la necesitó y frenó el intento final desde el extremo de Jazmín Mendoza, aunque el resultado ya estaba decidido de antemano. El Rocasa se llevó su quinta victoria consecutiva por una ventaja de dos goles (24-22, final), convirtiéndose en el único equipo capaz de vencer al Guardés en lo que va de Liga. Tras ocho encuentros en menos de cuatro semanas, los kilómetros rodados pesan y el equipo miñoto se va al parón muy orgulloso de su balance pese a este último sabor de boca amargo, y con ganas de resarcirse en los dos últimos encuentros de la primera vuelta que aguarda diciembre.
Rocasa Gran Canaria (10+14): Linnea Sundholm, Almudena Rodríguez (2), Martina Lang (3), Larissa Da Silva (2), Lulu Guerra (p.), Victoria de Oliveira (5), Silvia Navarro (1) (p.), Maja Portillo, Inés Collado, Michaella Bocchieri (3), María Zaldua (1), Yassira Ramírez (2), Ana Medina, Ada Aparicio y Eider Poles (5).
Mecalia Atlético Guardés (7+15): Amandine Balzinc (p.), Jazmín Mendoza (2), Cecilia Cacheda (2), Lorena Téllez (4), Elena Martínez (1), Ariana Portillo, Sabina Mínguez (p.), Blazka Hauptman, María Palomo (1), Rosane Serrano (3), Cristina Cifuentes (1), Carme Castro, María Sancha (3), Anouk Nieuwenweg (1) y Ania Ramos (4).
Marcador cada cinco minutos: 2-1, 3-3, 5-5, 7-5, 10-7, 13-9, 17-10, 18-11, 19-14, 21-26, 22-20, 24-22.
Árbitros: Antonio Javier García y José Antonio Huertas. Amonestaron con tarjeta amarilla a la local María Zaldua y a los visitantes María Palomo y Will Ferrari (segundo entrenador) y excluyeron con dos minutos a las locales Martina Lang, Maja Portillo (2), Larissa Da Silva y María Zaldua y a las visitantes Lorena Téllez, Jazmín Mendoza, Blazka Hauptman y María Palomo (2).
Incidencias: Partido de undécima jornada de la Liga Guerreras Iberdrola 2025/2026, disputado en el pabellón insular Antonio Moreno de Telde, Gran Canaria.


