- El Mecalia se impuso este sábado en el partido de ida de octavos de final de la EHF European Cup, venciendo al Handball Erice italiano con una renta de tres goles que deja la eliminatoria abierta
- Tras una primera parte de máxima igualdad, las guardesas despegaron al volver del descanso y lideraron el encuentro hasta el final, aunque no sin dificultades y numerosos cambios de ritmo
- Lorena Téllez y Ania Ramos lideraron el ataque con siete y seis goles, respectivamente, destacando también cuatro penaltis de Rosane Serrano. Amandine Balzinc fue crucial bajo palos, con 12 paradas y un 40%
El Mecalia Atlético Guardés golpea primero en la eliminatoria europea. Las de Ana Seabra se impusieron este sábado al Handball Erice en el encuentro de ida de octavos de final de la EHF European Cup, obteniendo una renta de tres goles que deja abierta la clasificación a cuartos, a falta del partido de vuelta que se disputará la próxima semana en Sicilia. La victoria no llegó sin pelear, pues fue un partido muy igualado en el que el Guardés no logró despegarse con seguridad hasta después del descanso, donde logró una ventaja importante que le permitió liderar hasta el final. Aún así, los riesgos por ambos bandos ofrecieron un choque caótico y con muchos cambios de ritmo, lo que fue un deleite para una A Sangriña que también vivió grandes actuaciones de las suyas. En ataque, lideraron Ramos y Téllez, así como Serrano desde los siete metros; mientras que la defensa de la portería de Balzinc fue crucial una vez más.
Ania Ramos fue la encargada de inaugurar el marcador apenas pasado el primer minuto desde el inicio, con una rosca que logró encajar en la red de Ivana Kapitanovic. El Guardés salió a la pista con mucha energía, ofreciendo una defensa férrea y un ataque bastante agresivo, dos elementos que retrasaron el primer acierto italiano, que llegó de la mano de Alexandra do Nascimento, unos cuantos compases. El Erice parecía algo bloqueado en estos primeros minutos, pues a pesar de intentar por todos los medios llegar a la portería de Amandine Balzinc, había pecado ya de varias pérdidas que las locales supieron aprovechar. Al término del primer parcial de cinco minutos, comenzaba a abrirse algo de distancia (3-1, min. 5).
Sin embargo, las visitantes pronto comenzaron a demostrar su dureza y la calidad de su plantilla empezó a hacerse notar. Gaby Pessoa primero y Shandy Barbosa después aprovecharon sendos huecos en la barrera miñota para certificar un parcial 0-2 que devolvía el encuentro a tablas. El juego era ahora muy errático, de máxima igualdad entre dos conjuntos que arriesgaban al máximo: ascendían ya a tres las pérdidas de balón por cada bando (3-3, min. 10).
El alto ritmo de juego y los nervios provocaban, además, un muy poco característico desacierto en el tiro de los dos equipos, pero más acusado entre las filas sicilianas. Varias apariciones cruciales de Balzinc a parte, los acercamientos a la puerta guardesa por parte del Erice acababan fuera en su gran mayoría, con apenas 3/13 aciertos a la altura del minuto 15. El ecuador de esta primera mitad, precisamente, marcó el fin de una sequía de goles por ambas partes que parecía, con lo que parecía ser, por fin, el despegue definitivo del Guardés. María Sancha y Lorena Téllez culminaron dos jugadas perfectamente coordinadas que Ivanovic no pudo frenar y volvieron a romper las tablas. Y aunque Dagui Assana respondió con un cañonazo, un primer penalti de Rosane Serrano dejaba claro que el anfitrión no iba a renunciar a su ventaja tan fácilmente (6-4, min. 17).
Sin embargo, hablábamos todavía de una ventaja frágil. Tanto que apenas un puñado de errores bastaron para que las de Bruno Tornelli se recompusiesen, cerrasen filas y, de la mano de Assana y Do Nascimento de nuevo, devolviesen el marcador al punto de partida (6-6, min. 22).
Los últimos minutos de esta primera parte fueron un nuevo capítulo de este tira y afloja en que se había convertido el encuentro. El Erice se había fortalecido en defensa y ponía ahora las cosas más difíciles, llevando la iniciativa goleadora por primera vez desde que había comenzado el partido, aunque por la mínima. Pero la mínima era suficiente para hacer saltar las alarmas en el banquillo miñoto, y Ana Seabra llamó entonces al tiempo muerto para provocar una reacción de las suyas (8-9, min. 26).
A partir de aquí, los últimos minutos antes del descanso fueron frenéticos, con todo abierto. Un error defensivo forzó un siete metros que acabó en gol de la mano de Rosane, y el marcador se estancó en el empate durante unos instantes gracias a dos paradas de Amandine y una tercera de Kapitanovic. Blazka Hautpman llegó con un gran cañón fuera de posición desde el extremo, y ahí parecía que se quedaba la cosa, hasta que Macarena Gandulfo respondió con su primer gol del partido, cerrando esta primera parte y dejando claro que habría que esperar a la reanudación para ver si se rompía por fin la igualdad (10-10, min. 30).
Y las tablas se rompieron con creces en el reinicio, con una sucesión de acciones locales que parecía imposible de creer viniendo de los 30 minutos anteriores. Una Ania Ramos completamente enchufada en el juego encadenó dos aciertos importantísimos desde el extremo, y Rosane Serrano completó la faena después con su tercer gol desde la línea de siete metros. Pero no acababa ahí la faena, pues sendos golazos de Lorena, Ceci y Ania de nuevo pusieron el broche de oro a un impresionante parcial 6-0 que daba la vuelta completamente al partido, ante la incredulidad de un Erice ahora desarmado (15-10, min. 35). Por delante, 25 minutos en los que habría que mantener el tipo y valerse del calor de A Sangriña para no confiarse y seguir luchando.
La hoja de ruta estaba clara, y por ahora, las de Seabra estaban cumpliéndola, haciendo todo lo posible por mantener la racha. El Guardés sacó las garras en ataque y desarmó a un Erice que apenas comenzaba a responder pasados varios minutos. El desacierto en el lanzamiento italiano se mantenía, también gracias a una Amandine que superaba ya las 10 paradas (18-12, min. 43).
Pero todavía no estaba todo el pescado vendido, como demostró la notable recuperación visitante poco después del ecuador de esta segunda parte. Un parcial 0-3 dejaba entrever las consecuencias de varios errores guardeses, pues el anfitrión debía forzar pases e inventarse lo imposible para seguir penetrando en la defensa rival. Los riesgos, esta vez, dieron una de cal y propiciaron un acercamiento peligroso de las de Bruno Tornelli, aunque todavía no suficiente para hablar de igualdad (18-15, min. 46). Ana Seabra volvió a parar el crono para reconducir el encuentro.
La llamada de atención surtió efecto momentáneamente, y el Guardés pudo recordar su juego anterior de presión defensiva y creatividad en el ataque. Pronto recuperó una ventaja segura (20-15, min. 48), pero el Erice no reaccionó tan tarde esta vez. Las sicilianas enseñaron los dientes y no perdonaron ni una, y un error que llevó a la exclusión de María Palomo fue la mecha que encendió una remontada muy peligrosa. Con el cambio de ritmo, los goles italianos se sucedieron ahora y llegaron a dibujar un 1-4 que complicaba más la situación en el marcador (21-19, min. 52).
De cara a la recta final, un robo de María Sancha que tuvo su colofón en la zurda de Téllez, y el cuarto penalti de Rosane Serrano dieron algo de vida a las guardesas (23-19, min. 56). Pero lo cierto es que no era nada sencillo el panorama sobre el 40×20, pues todo apuntaba a que el resultado se decidiría por pequeños detalles que, llegados a este punto, podrían tener su origen en cualquiera de los dos conjuntos. La actuación bajo palos seguía siendo crucial, con las 12 paradas de Balzinc y las 13 de Kapitanovic destacando en las estadísticas.
El desenlace siguió la misma tónica de igualdad: el Erice no dejó de luchar, consciente de sus oportunidades más que visibles, si bien el hueco previo en el marcador terminó por valerle la victoria al Guardés. Un parcial final 2-3 que pudo convertirse el 3-3 de no llegar a fallar el intento de fly de Ramos y Cacheda dejó el resultado final en un 25-22 que supone un importante punto de partida de cara al encuentro de vuelta, pero que también abre la puerta a cualquier posibilidad en cuanto a la clasificación a cuartos. La resolución, dentro de una semana, el 24 de enero a las 18.00 horas en Casa Santa, Sicilia, también retransmitida en directo por la Televisión de Galicia.
Mecalia Atlético Guardés (10+15): Jazmín Mendoza (1), Blazka Hauptman (1), Lorena Téllez (7), María Palomo, Elena Martínez, Ania Ramos (6), Amandine Balzinc [siete inicial], Rosane Serrano (4), Cecilia Cacheda (2), María Sancha (2), África Sempere (1), Carme Castro (1), Ariana Portillo, María Español, Sabina Mínguez (p.) y Melina Rodríguez (p.).
Handball Erice SSD ARL (10+12): Nicole Bernabei, Macarena Gandulfo (3), Alexandra do Nascimento (4), Lucia Dalle, Gabi Pessoa (2), Shandy Barbosa (1), Ivana Kapitanovic (p.) [siete inicial], Dagui Assana (5), Delphine Ahanda (5), Alexandra Severin (2), Irène Fanton, Marianela Tarbuch, Teresa Losio, Ramona Manojlovic y Martina Iacovello (p.).
Marcador cada cinco minutos: 2-1, 3-3, 4-3, 6-4, 7-8, 10-10, 13-10, 16-11, 18-13, 21-16, 22-19, 25-22.
Árbitros: Hugo Xavier y Alexandre Bragança. Amonestaron con tarjeta amarilla a la local María Palomo y a la visitante Lucia Dalle y excluyeron con dos minutos a las locales Carme Castro y María Palomo y a las visitantes Macarena Gandulfo (2), Dagui Assana, Alexandra do Nascimento (2), Ramona Manojlovic e Irène Fanton.
Incidencias: Partido de ida de la fase Last 16 (octavos de final) de la EHF European Cup 2025/2026, disputado en el pabellón de A Sangriña.







